domingo, 13 de diciembre de 2015

Etimología de las palabras relacionadas con diablo


Gala Marañon García  

Belcebú:

Se cree que Belcebú o Beelzebub deriva etimológicamente de "Ba'al Zvuv" que significa "El Señor de las Moscas". Por otro lado el nombre Beelzebub era usado por los hebreos como una forma de burla hacia los adoradores de Baal, debido a que en sus templos, la carne de los sacrificios se dejaba pudrir, por lo que estos lugares estaban infestados de moscas.
Sin embargo, la palabra que compone este nombre suena en hebreo tsebal, morada, especialmente en el sentido de la Gran Morada, los infiernos, y en boca del pueblo se confundió con tsebub, mosca. Y pasó este imponente nombre de "Señor de la Gran Morada" o "Señor del Abismo" a "Señor de las Moscas", que es la traducción que suele darse en los textos evangélicos.
Belcebú en sus formas alegóricas toma a veces una apariencia colosal; de rostro hinchado, coronado con una cinta de fuego, cornudo negro y amenazante, peludo y con alas de murciélago.
En la literatura cristiana se empleó para designar al Príncipe de los Demonios, de acuerdo a la antigua costumbre hebrea de representar deidades ajenas en forma maligna. https://www.youtube.com/watch?v=fE_-9KvOdfY




Diablo:

Para referirse a este ser sobrenatural, la Biblia hebrea utiliza el término satán (‘adversario’) con el cual remite al acusador de los hombres ante Dios y aquel que incita al mal. En el siglo III, con la redacción de la Biblia de los 70, los traductores griegos del Antiguo Testamento, sustituyeron el hebreo Satán por el griego Diábolos (Διάβολος), que significa ‘acusador’ o ‘calumniador’, sustantivo que proviene del verbo diaballein (‘calumniar, difamar’) y este a su vez de las raíces día (‘a través’) y ballein (‘arrojar’).
Otras versiones plantean que las palabras «diablo», devil, djofull, divell, con todas sus variantes, no tienen por qué haber derivado de diábolos, aunque el uso de esta variante podría deberse a un juego de palabras similar al que convirtió al dios cananeo Baal Zebûl (literalmente ‘el señor príncipe’) en Baal Zabub (‘el señor de las moscas’), el actual Demonio Belcebú.
Esta versión plantea que la palabra «diablo» derivaría del idioma protoindoeuropeo *deiwos, adjetivo que significa ‘celestial’ o ‘resplandeciente’, una derivación preindoeuropea de la raíz *diw (‘resplandecer’), relativa sobre todo al cielo diurno. Otra posibilidad más remota es la raíz *diiv (‘jugar’).
La raíz *deiwos generó no solo la palabra divel o teufel en lenguas de Europa del Norte, que son equivalentes al diablo de este idioma; también derivan de ella el griego theos, el sánscrito deva, el lituano dievas, el germano tiwaz, el latín antiguo deivos y el latín moderno deus. De esta misma raíz proviene la palabra española «Dios».
https://www.youtube.com/watch?v=Jjk5TMTzxo0

Lucifer:

Lucifer (del Latín lux "luz" y fero "llevar": "portador de luz") es, en la mitología romana, el equivalente griego de fósforo o eósforo ‘el portador de la Aurora; Este concepto se mantuvo en la antigua Astrología romana en la noción de la stella matutina (el lucero del alba) contrapuesto a la stella vespertina o el véspere (el lucero de la tarde o véspero) nombres éstos que remitían al planeta Venus, que según la época del año se puede ver cerca del horizonte antes del amanecer o después del atardecer.
En la tradición cristiana, Lucifer representa ángel caído, ejemplo de belleza y sabiduría a quien la soberbia condujo a los infiernos, transformándose en Satanás
https://www.youtube.com/watch?v=pY9WNnL0Nqk 



Aquelarre:
El origen del término sabbat para describir una reunión de brujas se relaciona con el viejo prejuicio antijudío. Como la religión judía santifica el sabbat como día de descanso obligatorio, algunos gobernantes cristianos de la Edad Media buscaron relacionar el descanso prescrito por la religión judía con la actividad satánica y brujeril, asociando de forma peyorativa el judaísmo con prácticas demoniacas y acusando a los judíos de adoradores del diablo. Por ello se decía que el sabbat era celebrado en la noche del viernes al sábado, en consonancia con el principio sabbat judío que comienza con la aparición de la primera estrella en el firmamento vespertino del viernes.
Por su parte aquelarre deriva de la voz vasca akelarre (del Euskera aker = "macho cabrío" y larre = "prado") que significa "prado del macho cabrío" (ya que se estimaba que el Diablo se hacía presente en medio de las brujas bajo esta forma); es el lugar donde las brujas (sorginak en euskera) celebran sus reuniones y sus rituales (aunque la palabra viene del Euskera, se ha asimilado en castellano, y por extensión se refiere a cualquier reunión de brujas y brujos).
 Antropológicamente, los aquelarres eran reminiscencias de ritos paganos  que se celebraban de forma clandestina al no estar admitidos por las autoridades religiosas de una época. La prohibición de estas prácticas mágicas se encuentra ya en la Ley de las XII tablas (Tabula VIII). En la época de Sila se promulgó la Lex Cornelia de Sicariis et Veneficiis, que insiste en esta prohibición.
Es frecuente el uso de diversas sustancias para alcanzar el éxtasis durante el rito. Como no se pueden calibrar con exactitud las dosis cuando una cantidad letal está muy cercana a la dosis de uso, es muy peligroso administrarlas por vía oral. Por ello algunas sustancias se aplicaron en forma de ungüento por vía vaginal o rectal, lo que podría haber dado origen a algunas leyendas sobre el carácter sexual de las reuniones de brujas o el uso de calderos para la preparación de algunas de las sustancias. La aplicación de unas de las sustancias sobre la vagina con una especie de consolador pudo dar origen a la imagen que representa a las brujas con un palo entre las piernas o bien una escoba. Por otro lado, muchos sapos son venenosos por contacto y su piel puede ser alucinógena, por ello también forman parte de la imaginería vinculada al mundo de la brujería. Algo similar sucede con algunas setas venenosas, como la Amanita Muscarea





Satanás:
El nombre Satanás -o Satán- deriva del Latín Satāna, y éste a su vez del Arameo הַשָּׂטָן, ha-shatán, «adversario, enemigo, acusador». Aunque luego se le menciona como un espía errante de Dioa sobre la Tierra, el sentido primario, de la raíz שטן (štn, «impedir, hostigar, oponerse»), sería simplemente el de «enemigo».
Satanás o Satán (Hebreo: שָּׂטָן satan, "adversario"; en Árabe: شيطان shaitan, "mal camino", "distante" o "diablo") es una figura que aparece en los textos de las religiones abrahámicas que trae el mal y la tentación, y es conocido como el engañador que conduce a la humanidad por el mal camino. Algunos grupos religiosos enseñan que se originó como un ángel que cayó en desgracia con Dios, seduciendo a la humanidad en los caminos del pecado, y quien tiene el poder en el mundo caído. En la  Biblia Hebrea y el Nuevo Testamento, Satanás es principalmente un acusador y adversario, una entidad decididamente malévola, también llamada el diablo, que posee cualidades demoníacas.
En el Satanismo teísta, Satanás es considerado una fuerza positiva y deidad que es adorado o venerado. En el Satanismo ateísta —la filosofía de Anton Lavey y su iglesia— Satanás es considerado como poseedor de características virtuosas.
https://www.youtube.com/watch?v=O9wANowIYBs

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